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El camino estrecho que conduce a los «Happy Few»

La lectura llevada a cabo deliberadamente ─lo que podríamos llamar la lectura volitiva─ no es lectura, al igual que la erudición no es cultura. La lectura verdadera es una acción refleja; el lector nato lee de forma tan inconsciente como respira [...]. ¿Qué es la lectura, en última instancia, sino un intercambio de ideas entre el escritor y el lector? Si el libro penetra en la mente del lector tal como ha salido de la del escritor ─sin ninguna de las adiciones y modificaciones que inevitablemente produce el contacto con un nuevo cuerpo de pensamiento─, se ha leído en vano. [...] Por consiguiente, ser un lector mediocre puede considerarse una desgracia, pero no, ciertamente, una falta. ¿Por qué deberíamos ser todos lectores? No se espera de todos nosotros que seamos músicos; pero debemos leer; y así, los que no pueden leer creativamente leen mecánicamente, ¡como un hombre sin aptitudes para tocar el violín que considerara un logro equivalente el chirrido del organillo! Hay que entend...

De reflexiones lingüísticas...

—¿Qué te ha parecido? —dijo. —Bueno, al menos ahora sé lo que quiere decir felliniano. [...] —Mi meta en la vida es llegar a ser un adjetivo —dijo—. Que la gente vaya por ahí diciendo: «Eso era tan bankheadiano», o «Un poco demasiado bankheadiano para mi gusto». —Bankheadiano suena bien —dijo Madeleine. —Es mejor que bankheadesco. —O bankheadino. —La terminación «ino» es horrible la mires por donde la mires. Hay joyciano, shakespeariano, faulkneriano. Pero en «ino». ¿Qué hay por ahí que sea algo terminado en «ino»? —¿Thomas Mannino? —Kafkesco —dijo—. ¡Pynchonesco! Mira, Pynchon es ya un adjetivo. Gaddis. ¿Cómo sería para Gaddis? ¿Gaddisesco? ¿Gaddisio? —No, con Gaddis no se puede hacer —dijo Madeleine. —No —dijo Leonard—. Ha tenido mala suerte, Gaddis. ¿Te gusta Gaddis? —Leí un poco de Los reconocimientos —dijo Madeleine. Doblaron Planet Street y subieron por la pendiente. —Belloviano —dijo Leonard—. Es superbonito cuando se cambia alguna letra. Con naboko...